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lunes, 25 de noviembre de 2013

FIESTA DE MAMÁ MARGARITA - DÍA DEL SALESIANO COOPERADOR

El seguimiento de Cristo implica siempre sacrificio y cruz. El Papa Francisco lo ha manifestado con gran elocuencia en uno de sus primeros mensajes a la Iglesia diciendo que si no presentamos una fe cargada con la cruz, estamos mostrando a un Cristo falso y estamos dando una imagen equivocada de Dios. La cruz y el sacrificio acompañan siempre el caminar del cristiano, que asume su cruz como herramienta de redención, la carga con la fe puesta en la alegría eterna que viene de Dios, la sostiene con la mirada en Cristo Salvador que nos da la Vida Eterna con su resurrección. 

Mamá Margarita sabía esto, lo entendía, lo sufría y lo agradecía a Dios todo el tiempo. Así lo enseñó a sus hijos, sobre todo a nuestro Papá Don Bosco desde muy pequeño; enseñanza que luego le serviría de fundamento para soñar, imaginar, creer y llevar adelante una inmensa familia, extendida por todo el mundo desde la nada, desde el sacrificio diario, desde la pura fe en Jesucristo y desde el corazón agradecido a Dios por los regalos pequeños, pero gigantes, que le iba haciendo día a día. 

De ese interminable legado de amor de Mamá Margarita, de la monumental santidad de Don Bosco y de los maravillosos dones que el Espíritu Santo infundió en él y en su obra, nosotros somos el resultado!!! Una gran familia, fundada en el amor a Dios y a los hermanos, sobre todo a los jóvenes, que busca incansablemente llevar almas a Dios, proponer un camino de santidad a todos, mostrar el verdadero rostro de Cristo a cada momento. Con nuestros grandes aciertos y con nuestras muchas cruces, los Salesianos Cooperadores queremos caminar junto a Cristo, al estilo de Don Bosco, hacia la construcción del Reino de santidad que Dios nos propone. Algunos miembros de nuestra familia, como Mamá Margarita nos han precedido mostrando el rumbo, dando la receta magistral para alcanzar esa eterna felicidad a la que estamos destinados. 

Este es mi deseo para hoy, para todos los días, y para todos ustedes. Que podamos juntos ser imagen verdadera de Dios en nuestras familias, trabajos, amigos, vecinos, cuando vamos manejando o cuando estamos en el apostolado, siempre. Que la alegría de ser hijos de Dios invada nuestros corazones y no nos abandone nunca, tal como lo experimentó Mamá Margarita y como lo sembró en el corazón y la mente de Don Bosco.

MARIANO SANCHEZ
Coordinador Provincial

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